IQT , noticias Jueves, 11 febrero 2016

Rabia en Loreto: el círculo vicioso de siempre

Paco Bardales

Amazonía,cine, literatura,periodismo, OVNIS. Miembro del gran combo charapa pop. Búscame en Twitter: @pacobardales y @DiarioIQT
Fuente: El Comercio http://www.elcomercio.com/files/article_main/uploads/2016/02/10/56bb9b2ccaac9.jpeg

Fuente: El Comercio

El miércoles por la tarde el ministerio de Salud declaró emergencia en Loreto, luego de de que los medios de comunicación expusieran la muerte de aproximadamente 15 ciudadanos, casi todos indígenas achuar de comunidades ubicadas en la cuenca del río Morona (provincia de Datem del Marañón).  Un acto reflejo que, me temo, más parece una forma de tapiar la gravedad de un problema que constantemente sucede en las comunidades más alejadas de Lima.

El MINSA ha dotado veinte mil  dosis antirrábicas  para el tratamiento. Hay una brigada espacial que se ha constituido en el lugar, pero el problema persiste. A pesar de no tener clara una certificación oficial sobre la causa,  se aduce que la rabia silvestre (posiblemente producida por ingesta de carnes infectadas  con el virus, debido a mordedura de murciélagos) ha generado esta mortandad, específicamente en las comunidades Yankuntich y Unkum. Entre los afectados, figuran hasta tres menores de edad.

Se considera que la rabia es contagiada debido a la manipulación de animales con el virus o por su consumo (dato importante: en la zona se consume  “carne de monte”, como sajino, majaz, huangana, etc.). Los afectados pueden presentar un cuadro neurológico que incluye fiebre, cefalea, vómitos y dolor abdominal, entre otros. Esto es consecuente con una población que en los últimos tiempos ha pasado de vivir de la agricultura a la práctica ganadera.

Sin embargo, la mortandad de vacas y el mal no son recientes. La reciente alerta fue reportada hacia la dirección regional de salud de Loreto el 01 de febrero.  Pero, aparentemente, los casos han venido sucediendo desde hace algunos meses atrás.

Una de las dificultades permanentes para lograr atender estas emergencias es la geografía. La única manera de llegar a la zona desde Iquitos es vía helicóptero (ahora con mucha mayor razón, debido a que el río se ha secado).   Si uno quiere transportarse entre las dos comunidades más afectadas, es decirte entre  Yankuntich y Unkum, debe caminar forzosamente 8 horas ininterrumpidas.

A esto debemos agregar el nivel de carencias y abandono del Estado.  Aquí las ironía del Perú oficial y el Perú real toman un cariz antológico.  No solo porque los afectados son también ciudadanos de origen indígena o mestizo, sino porque en la misma provincia se ubica el  famoso y controvertido Lote 192, así como el campamento petrolero de Andoas.

Datem del Marañón es una de las provincias más pobres del Perú.  Teóricamente, Andoas es uno de los distritos donde se genera una de las fuentes de riqueza más importantes de la región, pero el porcentaje de pobres llega casi al 90% y el de pobres extremos es casi del 60%. El déficit de servicios básicos en algunos casos alcanza la totalidad. Un dato brutal es que dos de los niños que fueron atendidos pudieron salvarse, pero ambos padecían un agudo cuadro de desnutrición y sus autodefensas estaban bastante resentidos. No resistieron al traslado.

El profesor Antonio Peña Jumpa, en un brillante ensayo, plantea los puntos sobre los cuales se asienta el abandono de la salud por parte del Estado en las comunidades andinas y amazónicas es brutal. No de ahora, de siempre. Cito algunos párrafos del profesor Peña:

“La incapacidad de los médicos tradicionales para controlar estas enfermedades y la ausencia de médicos profesionales y personal de salud en general orientados a prevenir y tratar dichas enfermedades aparecen como elementos del contenido(….)Al final, es la gran derrota de siempre (…)El centralismo que aplasta las decisiones regionales, pero además, olvida a las zonas más alejadas del país.” 

El ministro de Salud ha llegado a la zona para ver in situ el problema. Pero este problema, como se ve, no solo es para paliar la coyuntura. Las causas son estructurales y antiguas, y no solo incluyen la emergencia médica.

Cuando empezaron a generarse la muerte de los indígenas achuar (los más pobres y olvidados), algunos creyeron que la causa era la contaminación del ambiente por derrame de petróleo (permanentes y persistentes en la cuenca del Marañón).

Días atrás, nomás, mientras explotaba mediáticamente este triste caso, una nueva contaminación petrolera afectaban al distrito de Morona. Diez comunidades y más de 3500 personas han sido afectadas.

El círculo vicioso de siempre.

Paco Bardales

Amazonía,cine, literatura,periodismo, OVNIS. Miembro del gran combo charapa pop. Búscame en Twitter: @pacobardales y @DiarioIQT